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IGLESIA
NUESTRA SEÑORA DEL CARMEN
MONTE PATRIA






IGLESIA NUESTRA SEÑORA DEL CARMEN DE MONTE PATRIA

Los primeros habitantes de la zona correspondían a las culturas Molle y Diaguita, que cambiaron su vida cuando los incas llegaron a Chile, transformándose de transhumantes a sedentarios y creando comunidades en los valles para desarrollar la alfarería y la agricultura.

En el periodo de la conquista (1540 – 1549) existían distintas encomiendas que introdujeron las costumbres traídas por los españoles, siendo éste el punto de la desaparición de la cultura autóctona debido al mestizaje.

El proceso de conquista trajo indios yanaconas del Perú, indígenas huarpes de los territorios trasandinos y mapuches del sur.

La cultura mapuche dejó un legado en la toponimia, ciertas practicas artesanales presentes en el tallado de maderas (artesas, morteros), en tejidos de totora (canastos para la recolección de frutos), y con sus mitos y leyendas. Por ejemplo son de lengua mapuche (mapudungún) los nombre de Carén: “lugar verde”, Collighuay: “ huala o pato pardo”, Hualtatas: “ donde se juntan los contornos”, Tula-Huen: “pareja de garzas”, Pangui: “león chileno, puma”, Rapel:” garganta de greda negra”, Mialqui: “ lo que se lleva consigo”, Guatulame: “entre cerros”.

Las tierras conformaron la Estancia Monterrey, que aparece registrada a principios del siglo XVII, como patrimonio del capitán Pedro de Cisterna.

El poblado comienza a conformarse a partir del siglo XVIII, por la donación de tierras a don Juan Cisternas de la Cerna, corregidor de La Serena.

Desde 1735 se tiene constancia de la existencia de un oratorio en Monterrey, que dependía de la parroquia de Sotaquí.

Durante el periodo de la Independencia, los pasos de Guana (Los Molles) y Calderón (La Chapetona) fueron elegidos por los patriotas para sorprender a los españoles que ocupaban Coquimbo, hecho que dio origen al nombre de Monte Patria.

La iglesia fue construída en 1886, en adobe y madera de pino oregón. En su interior se conservan hermosas imágenes que representan a Nuestra Señora del Carmen, a San José y al Niño Dios.

En esta localidad se celebra la fiesta a la Virgen Nuestra Señora del Carmen, Patrona de Chile, el tercer domingo julio.

Administrativamente la comuna de Monte Patria se creó en 1891.




(ADAPTACION Y CORRECCION DE: www.munimontepatria.cl y www.fiestasreligiosasmontepatria.jimdo.com)

UBICACION: junto al Embalse La Paloma, a 34 kms. de Ovalle vía Ruta D55.

FIESTAS RELIGIOSAS: 16 de julio Virgen del Carmen (DE: "Santuarios y Fiestas Marianas de Chile", Juan Guillermo Prado, 1993).

























Embalse La Paloma







(FOTOGRAFIAS DE WFL, 2012) 


Embalse La Paloma 
FOTO DE: mi sobrina arquitecta Verónica Nicole Arrieta Foral




Embalse La Paloma



Monte Patria
(FOTOGRAFIAS DE: WFL, 2014)


MONTERREY (MONTE PATRIA)

Origen

A comienzos del siglo XVII, las tierras que conformarían la estancia de
Monterrey, aparecen registradas como patrimonio del capitán Pedro de
Cisternas, a quien antes vimos como primer propietario de la hacienda de
Sotaquí. Un nieto del anterior, don Pedro de Cisternas Miranda, declara en
testamento efectuado en Copiapó el año 1672 la propiedad de Monterrey.

Esta hacienda creemos se extendía hasta las faldas mismas de la cordillera, tema que más tarde comprobaremos al hablar de Juntas y Rapel. De sus herederos, las hermanas doña Ana. doña Francisca y doña Esperanza de Cisternas Carrillo, hijas legítimas del anterior, venden parte de esta propiedad el año 1679 al maestre de campo don Gaspar Marín y Godoy.

Don Gaspar Marín y Godoy, segundo señor de la encomienda de indios de
Guamalata, feudatario y frecuente miembro de cargos en el cabildo serenense, fue casado con doña Inés de Riveros y Figueroa, de quien dejara sucesión.

Continuó con la heredad de Monterrey su hijo, don Gaspar Marín y Riveros, quien testara esta propiedad en favor de su hija doña María Josefa Marín Mendiola alrededor del año 1723. Fue casada esta dama dos veces, 1° con el capitán don Gabriel Egaña y Monárdez, de quien dejara descendencia y, 2° con Domingo Gallardo y Riveros, sin sucesión. En testamento efectuado en La Serena el año 1772, doña Josefa declara entre sus bienes la estancia de Monterrey, la que declara contaba con potrero de cordillera, viña frutal y un molino comente con su bodega llena de vasijas.

De aquí la estancia Monterrey fue motivo frecuente de dote a descendientes
femeninas: Así, doña Francisca de Egaña y Marín, casada en Monterrey el año
1755 con don Pablo González de Cevallos; luego su hija Doña Mercedes Ceballos Egaña, casada en Sotaquí el año 1799 con don Manuel Cristi Humeres y, finalmente doña Marcelina del Carmen Cristi Ceballos, hija de los anteriores, al casar en primeras nupcias con don Manuel Pizarro Silva, natural de Curicó, con sucesión; y segundo matrimonio con don Rafael Muñoz Pizarro, sobrino del anterior, con también descendencia de este. Viudo don Rafael testó en Ovalle el año 1860, declarando entre sus bienes la antigua estancia de Monte Patria. La última noticia que tenemos de esta propiedad la recogemos de Eugenio Chouteau, quien el año 1887 declara que estas tierras pertenecían a la sucesión de don Pedro Pablo Muñoz Darrigrande, quien fuera hijo legítimo del segundo matrimonio de don Rafael Muñoz Pizarro con doña Evelina Darrigrande Cristi.

Por último diremos que estas tierras de Monterrey (después Monte Patria),
de incierta delimitación en su perímetro original, fue sufriendo constantes
modificaciones a través del largo tiempo de su historia. Lo anterior se explica por las consabidas dotes que se otorgaban a las líneas femeninas, como era
costumbre durante el período colonial. Esto se comprueba al examinar el historial de otras familias derivadas del tronco original de los Egaña Marín y Cevallos Egaña (como fueron los Taborga Morete y los Cristi Cevallos, los Darrigrande Cristi y otros), quiénes también fueron propietarios de tierras en lugares cercanos a tal hacienda.

El Oratorio de Monterrey

Desde el año 1735 se tiene constancia de la existencia de un Oratorio en
Monterrey, el cual fuera dependiente de la Parroquia del Corpus de Sotaquí.
Creemos fuera este erigido por el anteriormente nombrado don Gaspar Marín y
Riberos, padre de doña Josefa Marín y Mendiola quien fuera casada en el dicho Oratorio en fecha de 17-10-1735, con don Gabriel Egaña y Monárdez, primer matrimonio consignado en dicha Capilla.

Monte Patria en la división política-administrativa

En el período colonial Monterrey fue una de las Diputaciones pertenecientes
al Corregimiento de Coquimbo, cuya cabecera fuera la ciudad de La Serena. Sus límites como Diputación eran por el Norte con la Diputación de Sotaquí en la Quebrada Seca, inclusive; por el Sur con la respectiva de Guatulame en la Punta de Guana y Portezuelo El Palqui; y por el Oeste con la Sotaquí en Tamelcura, inclusive. Ejercía como Diputado en el año 1789 don Pablo Cevallos Egaña.

Con el advenimiento del período republicano el antiguo Monterrey, por
iniciativa de sus propios vecinos, pasó a llamarse Monte Patria. Así el año 1831, al fundarse el Departamento de Ovalle, Monte Patria es designada Subdelegación, la cual estaba formada por un total de 6 distritos. En el año 1840 la autoridad de Subdelegado titular estaba en manos de don Rafael Cristi Ceballos, y como sustituto estaba designado don José Antonio Darrigrande Marín. En el censo del año 1854 la Subdelegación registró un total de 1.994 habitantes, mientras el poblado de Monte Patria alcanzó sólo 200 vecinos.

Desde el año 1894, ejecutada la reforma civil chilena del año 1891, Monte
Patria pasó a constituirse en Comuna, la cual incluía a las Subdelegaciones
respectivas de Guatulame, El Palqui y Monte Patria. Esta situación se mantuvo
hasta el año 1929, cuando es incorporada a su territorio la ex Comuna de Rapel, con sus subdelegaciones de Carén, Agua Amarilla y Rapel.

(*“El Valle Limarí y sus pueblos, Estudio histórico de la gestación de los poblados del Limarí, siglos XVI-XX”, Guillermo Pizarro Vega, 2001) (SIN CORRECCION NI MODIFICACION)