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IGLESIA CONVENTO
RECOLETA DOMINICA
SANTIAGO
(Barrio Recoleta)


FOTOGRAFIAS DE WFL, 16 MARZO 2019

VISTAS DESDE EL CERRO SAN CRISTOBAL



FOTOGRAFIAS DE WFL, SEPTIEMBRE DE 2014

IGLESIA RECOLETA DOMINICA - SANTIAGO (Barrio Recoleta)

En 1552 el padre español fray Gil González de San Nicolás llegó a Chile para formar la Provincia Dominicana y crear nuevos conventos, fundando en 1557 el convento del Santísimo Rosario de Santiago, conocido con el nombre de Santo Domingo. Esta padre fue también fiel defensor de los derechos de los indígenas.

A fines del siglo XVI se establecieron en Santiago los padres Recoletos Dominicos en el Barrio La Chimba, al norte del río Mapocho, concluyendo su convento en 1754. En éste existía una iglesia a la que se le trató de acomodar un altar trabajado y traído desde Roma, sin embargo, los dominicos al ver que no encajaba, idearon construir un templo de mayor tamaño.

EL MONUMENTAL TEMPLO DE LOS RECOLETOS DOMINICOS

Fue así que el Procurador General de la Orden Dominica en Roma encargó al arquitecto italiano Eusebio Chelli, edificar un templo semejante a la Basílica de San Pablo Extramuros de esa ciudad.

La primera piedra de ésta monumental iglesia se colocó en 1853 y se terminó en 1882, al ser inaugurada por el Delegado Apostólico del Vaticano. La obra había sido concluida por el arquitecto chileno Manuel Aldunate y asesorado por los padres Pedro Ramírez y Domingo Aracena.

El templo de la Recoleta Dominica fue construido en albañilería de ladrillo y cal, con muros perimetrales de 1,80 mts. de espesor. Tiene tres naves y una superficie de 80 mts. de largo por 30 mts. de ancho. Su diseño es una planta en cruz latina, edificada en una base de piedras, cal y tierra. La nave central tiene 20 mts. de altura con 52 columnas de mármol de Carrara y con arcos de medio punto coronados por medallones con imágenes de miembros de la Orden Dominica.

Los cielos de cada bóveda son planos, sobre el Altar Mayor se encuentra una gran cúpula dodecagonal con linterna, construida en madera de pino oregón. Cuenta con ventanales en arcos de medio punto que coronan 14 altares laterales con pinturas italianas y flamencas.

El techo del templo fue construido en madera de luma, afianzado con placas metálicas. La fachada no tiene campanario y el pórtico de ingreso es de estilo clásico con ocho columnas corintias de mármol y puertas de roble americano talladas por el chileno José Miguel Blanco.

En 1890 el padre Marcos Sthier construyó el órgano, que aunque inicialmente no cubría todo el coro, hasta 1940 fueron paulatinamente agregándose registros para tener el tamaño actual.

En 1928 al templo se le añadieron refuerzos de hormigón armado y luego de los terremotos de 1985 y 2010 se efectuaron diversas reparaciones.

EL CONVENTO

En 1886 el antiguo convento fue demolido, iniciándose la construcción del actual edificio, que finalizó en 1890. El material empleado fue el adobe, en base a barro, cal, yeso, arena y paja; con el resultado de muros de hasta 1 metro de grosor.

Aquí, fuera de los comunes claustros para los padres y las salas generales para la labor de éstos, se trasladó la magnífica biblioteca que en 1910 tenía 33.000 libros.

En la colección actual, destacan los escritos de fray Sebastían Díaz, erudito de la Orden Dominica en Chile, que de inteligencia admirable, dominaba los idiomas italiano, latín, francés, inglés y griego. Fue especialista en literatura europea, filósofo, naturalista, médico, matemático y teólogo. Obtuvo el título de Doctor en Medicina y Teología en la Universidad de San Felipe y fue fundador de la Recoleta Dominica y rector en dos períodos.

Este Convento fundó las dos primeras escuelas rurales en Chile, en la Hacienda Peldehue en Colina, que en 1942 pasó al Estado; y otra en el Fundo Apoquindo. Para éstas, el padre Mujica escribió el primer silabario en Chile. Además, en Apoquindo los sacerdotes administraban una casa de ejercicios gratuita para hombres y mujeres.

En 1916, cuando era Prior del Convento fray Vicente González, se fundó el Colegio de los Recoletos de la Dominica o Academia de Humanidades, siendo su primer rector fray Roberto Moreno. Se diseñó un establecimiento con amplios salones, gabinetes de Historia Natural, de física y química; un salón teatro y un campo de deportes. Inició sus actividades con una enseñanza completa en base a cuatro años de Preparatoria y seis de Humanidades para alumnos externos. En 1920 contaba con 300 alumnos de la clase media. El colegio sigue aún en funcionamiento.

EL TEMPLO, LAS MALAS LENGUAS Y LA PROPAGANDA SOCIALISTA ANTICATOLICA

Debido a que el templo demoraba años en construirse, rondó la historia de que una acaudalada vecina insatisfecha ante esto, legó por un tiempo a los padres dominicos una hacienda para obtener de la producción de sus campos, los beneficios necesarios para concluir la edificación. Sin embargo, habría sido a voluntad de los padres, a modo de aprovechamiento, según la propaganda de entonces, quienes prolongaron su construcción, hasta el punto de que la benefactora aplazó hasta la eternidad tal legado.

De ahí que comenzaron las malas lenguas con sus historietas y que junto a la propaganda socialista y anarquista contra la iglesia Católica en los primeros años del 1900, los padres dominicos se vieran bajo una increíble odiocidad.

La revista “Pacífico Magazin” de febrero de 1920 indicaba que los sacerdotes dominicos cada vez que salían solos a la calle, a cumplir sus funciones propias de su envestidura, terminaban siendo atacados verbalmente por las personas, diciéndoles que eran viciosos, haraganes y parásitos; celebrando sus desgracias y de querer sacarle dinero a los fieles sólo para enviarlo a Roma.

EL TEMPLO Y EL CONVENTO EN LA ACTUALIDAD

El 7 de enero de 1974 la iglesia y el Convento fueron declarados Monumento Histórico. Desde el año 2005 el Convento alberga las dependencias del Centro Patrimonial Recoleta Dominica, que realiza entre otras cosas, la restauración de obras religiosas. También se encuentran la antigua biblioteca y el Museo Histórico Dominico.

Por su parte el templo, continúa con sus funciones religiosas, el que ha tenido, por su fastuosa estructura, que buscar medios económicos externos para poder mantenerlo en pie.

FUENTES: “Independencia y Recoleta”, Gabriel Alvarez Martínez, 1990; Consejo de Monumentos Nacionales, www.monumentos.cl; “Estado de la iglesia en Chile”, Acción Católica, 1946; “En el convento de la Recoleta Dominica”, revista “Pacífico Magazin” N.86, febrero de 1920; “Iglesia Recoleta Dominica”, Felipe González, Jorge Millán, Daniela Moscoso y Constanza Zerega, en “Ciudad, Patrimonio y Restauración”, Universidad de Chile, 2010; Guía “Recoleta Dominica”, Municipalidad de Recoleta; Colegio Academia de Humanidades Padres Dominicos, www.academiahumanidades.cl; y “El olvido en que permanece la Recoleta Dominica”, diario “El Mercurio” de Santiago, 13 de mayo de 2012

UBICACION: Avenida Recoleta N.759, entre calles Santos Dumont y Dominica, Barrio Recoleta














































 

 




































FOTOGRAFIAS DE WFL, 16 MARZO 2019


VISTAS DESDE EL CERRO BLANCO
(“Vistas de Chile”, Rafael Jover, 1895)
La Recoleta Dominica al centro izquierdo y mas abajo La Viñita o iglesia Virgen del Rosario de Montserrat


ANTIGUA POSTAL
("Chile Collector", www.chilecollector.com)


PLANOS DE ARQUITECTURA




“Iglesia Recoleta Dominica”, Felipe González, Jorge Millán, Daniela Moscoso y Constanza Zerega, 
en “Ciudad, Patrimonio y Restauración”, Universidad de Chile, 2010







("Recoleta": "La Ciudad un Espacio Educativo", Guía Metodológica, Fundación Futuro, 2006) 


IGLESIA DE LA RECOLETA DOMINICA

Historia

Las recoletas o casas de recolección, se originan en Europa durante el Renacimiento como respuesta al caos generado, dentro de la iglesia, por las ideas renacentistas que provocaron disputas, divisiones y la pérdida de la disciplina monástica. En el año 1583, en la ciudad de Toledo, se reunió un grupo de eclesiásticos para buscar una solución a este desorden y evitar la influencia de estas nuevas ideas imperantes. Entonces, surgen las recoletas con el fin de que los religiosos lleven una vida espiritual más rigurosa, fortaleciendo su vida interior y reafirmando la vocación, a través de un estricto recogimiento.

En Chile, ya instalados los dominicos en la actual calle Santo Domingo, tenían el encargo de instalar una casa de estricta observancia religiosa. Sin embargo, esto fue posible recién en el año 1750.

Junto con los terrenos cedidos para levantar su primera iglesia en el sector cercano a la Plaza Mayor, los dominicos reciben dos donaciones importantes en La Chimba. Primero, en 1557 Bartolomé Flores les dona una chacra y segundo, en 1558, Rodrigo de Quiroga y su esposa Inés de Suárez les ceden una gran hacienda, logrando en total un terreno que incluía el actual Cerro Blanco y la Ermita del Socorro (Iglesia de La Viñita), cuyos límites hacia el sur era la calle Dominica, hacia el norte incluso abarcaba el Cementerio General, hacia el oriente los faldeos del Cerro San Cristóbal y hacia el poniente el Camino Chile (actual Independencia).

En 1557, Fray Gil González fue nombrado Vicario de Nación en Chile y desde su llegada al país luchó apasionadamente por la defensa de los indígenas, lo cual provocó grandes dificultades con el gobierno de turno que, castigando al fraile, presentó una serie de impedimentos para la instalación de los dominicos en estos terrenos. Cuando la donación se llevo a cabo, aparecieron otros dueños argumentando la ilegalidad de la donación y la ocupación de dichos territorios.

En 1558 el cabildo deja nula la donación y añade que, además, resulta ser un gran daño para la ciudad que la cuarta parte del valle sea donada a un monasterio. Ante esto, el Padre Gil recurre a la Real Audiencia de Lima, la cual favorece a los dominicos, recuperando de esta forma los terrenos perdidos. Posteriormente, el gran terreno se ve reducido por la venta y por la confiscación de los bienes del clero regular en 1824.

En 1750 se inicia la construcción del llamado convento viejo, la primera casa de estricta observancia religiosa, concluyendo la obra el Padre Manuel Acuña, realizando también el antiguo templo, compuesto por una nave. Además, se forma la biblioteca, un tesoro de la época colonial.

En 1853, debido al crecimiento de la población los feligreses que asisten al templo han aumentado y los padres se ven en la necesidad de ampliarlo y embellecerlo. Para ello, recurren al Padre Andrés O’Brien, el cual se encontraba en Roma, haría el encargo a Eusebio Chelli para el diseño del nuevo Altar Mayor.

Ese mismo año, Chelli llega a Chile con el Altar Mayor y resulta ser tan maravilloso, que los dominicos piensan que el antiguo templo no es digno para tal obra y deciden encargar al mismo Chelli la edificación de un nuevo templo, inspirado en la catedral de San Pablo de Extramuros de Roma.

La construcción se extendió por 30 años y también participó en ella el arquitecto chileno Manuel Aldunate, quien proyectó la cúpula y dirigió la obra durante 20 años. El templo consta de tres naves, está cuidadosamente ornamentada y posee 60 columnas de mármol de Carrara que fueron traídas desde Italia y es inaugurado en 1882.

En 1886 el convento viejo es demolido y en octubre de ese mismo año se levanta el actual claustro, que se termina en 1890.

Arquitectura

El proyecto de la iglesia de la Recoleta Domínica fue realizado por el arquitecto italiano Eusebio Chelli, que también realizó participaciones importantes en otros proyectos arquitectónicos en la ciudad de Santiago. El templo tiene una semejanza con la iglesia de San Pablo Extramuros en Roma, ya que Chelli participó también en la proyección de esa obra. Es una de las iglesias más suntuosas de Santiago, por los materiales utilizados y las proporciones de sus espacios interiores.

La estructura general es de albañilería con cal. El pórtico de entrada de la iglesia está proyectado en estilo clásico. Se conforma por ocho columnas de mármol de Carrara de estilo corintio, semejantes a las interiores, apoyadas sobre pedestales, que sostienen un frontón triangular.

Las puertas de entrada de roble americano completamente talladas por el escultor chileno José Miguel Blanco, rematan en un dintel que sostiene un arco de medio punto completamente adornado. A ambos lados se encuentran pequeños paneles moldurados decorados con festones decorativos y ornamentación con motivos orgánicos.

El interior está organizado de acuerdo a una planta basilical de tres naves adinteladas, la central más alta que las laterales, y que termina en un ábside donde se encuentra el altar mayor. Las naves se encuentran separadas por una serie de columnas que rematan en arcos de medio punto. En la diferencia espacial existente entre la nave central y las laterales se pueden apreciar ventanales rematados en arcos de medio punto que recorren toda la extensión de la nave, dándole la iluminación natural que ésta posee. En la unión de la nave central con el ábside, se encuentra la gran cúpula dodecagonal de pino oregón con linterna.

Ornamentación

Una de las características más importantes de la Recoleta Domínica es la decoración que se puede apreciar en su interior. La mayoría del ornamento está realizado en mármol. Las cincuenta y dos columnas que se encuentran al interior de la iglesia están realizadas en mármol traído de Carrara, tanto las basas como los fustes.

Los cielos adintelados de las naves se encuentran completamente decorados con paneles moldurados, los cuales contienen decoración geométrica y vegetal: se observan discos, cuadrados, rectángulos y octógonos inscritos en los paneles que contienen elementos dorados decorativos.

Los capiteles de las columnas son al estilo corintio, poseen decoración de hojas de acanto, y sostienen arcos de medio punto decorados tanto en su intradós y extradós por paneles. Algunos de ellos están recubiertos con mármol y otros con medallones y colgantes dorados. Estos arcos de medio punto sostienen en su clave las arañas colgantes traídas de Francia, para iluminar el interior. Entre los arcos existen discos decorados con obras pictóricas relacionadas con personajes de la orden. En el remate de los arcos y sosteniendo las ventanas, se pueden apreciar paneles moldurados que se encuentran decorados con festones y colgantes dorados.

Las naves laterales no poseen altares en su recorrido, salvo los dos ubicados a ambos extremos de la entrada principal, uno dedicado a la Crucifixión y otro a la Virgen María con el Niño Jesús en brazos, y los ubicados de forma adyacente al altar central. En los muros se pueden apreciar telas de gran formato que decoran las naves, representando los misterios del Rosario, pintados por diversos artistas italianos. Las rematan ventanas en forma de arco de medio punto.

Los altares principales están realizados en mármol. El altar mayor asemeja un frontis grecolatino, está sostenido por cuatro columnas acanaladas con capiteles al estilo corintio, que sostienen un frontón triangular que posee una paloma en su centro. El friso está completamente ornamentado con elementos vegetales. En la parte central se encuentra un templete, sobre éste un nicho donde se ubica la figura escultórica de María con el Niño Jesús en brazos. La acompañan a ambos lados figuras de un monje Dominico y un Franciscano. El altar está decorado por grandes arcos de medio punto decorados con elementos dorados y mármol de diversos colores. Lo acompañan en el Presbiterio una serie de elementos decorativos, como pedestales de mármol que sostienen jarrones del mismo material, pedestales que sostienen hermosas ánforas completamente de alabastro y ángeles dorados que soportan candelabros.

El altar lateral izquierdo se encomienda al Sagrado Corazón de Jesús. Está realizado en forma arquitectónica con cuatro columnas que sostienen un entablamento cortado que remata en un arco de medio punto decorado en su interior con casetones y paneles decorativos en forma de dovelas. En el centro se encuentra el conjunto escultórico. La mayoría de este altar está realizado en mármol. Lo acompañan en decoración pedestales que soportan jarrones al estilo Adam, ambos realizados en mármol, e imágenes del sagrado corazón en los paneles adyacentes.

El altar lateral derecho posee también una construcción arquitectónica. Dos columnas sostienen un entablamento decorado con festones y que soportan un frontón triangular. En el interior se encuentra una tela que muestra una escena del calvario de Jesús. Todo el conjunto se encuentra coronado por un arco de medio punto moldurado y decorado con guirnaldas, soportado por dos pilastras. Todo el altar se encuentra realizado mármol.

La cúpula está decorada con casetones moldurados que van decreciendo conforme van llegando al centro, y en sus interiores decorados con elementos vegetales. El centro está decorado con un elemento floral del cual nace la luminaria de araña colgante principal. Esta cúpula está sostenida por un tambor octogonal con ventanales, decorado con pilastras y una cornisa moldurada. También es destacable en la nave central el gran púlpito octogonal trunco que deja ver seis caras completamente talladas con personajes bíblicos, sostenido por un pedestal decorado con ocho columnas lisas con capiteles corintios sobre una basa y rematadas con figuras angelicales; y la pila de agua bendita, realizada también en mármol, representado por un ángel, que se encuentra a la entrada del templo.

Monumento Histórico: Decreto N° 10 de 07/01/1974

Museo Histórico Dominico

Ubicado en el Centro Patrimonial Recoleta Dominica, presenta una colección de objetos históricos y artísticos de la vida eclesial que los padres dominicos conservaron. También, se encuentra la Biblioteca Patrimonial Recoleta Dominica que data de 1753 con una colección de libros científico-religiosos, albergando más de 115.000 volúmenes con diversas temáticas.

(DOCUMENTO SIN CORRECCION DE: www.iglesiaspatrimoniales.cl, Leticia Martínez y Cristian Díaz, 2011)

UBICACION: Avenida Recoleta 759, Recoleta




(Revista En Viaje, N.61, abril 1906 / NOTA. Errores de color y corte es de origen, 
Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos de Chile en www.memoriachilena.cl)


RECOLETA DOMINICA
(Fotografías de WFL, 16 dic 2017)























(NOTA. Errores de color y corte es de origen, 
Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos de Chile en www.memoriachilena.cl



(Revista "Sucesos" de Valparaíso, N.733, 12 oct 1916)


("Recoleta", guía metodológica Fundación Futuro, 2006)